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Cargando con las dificultades

En las micro y pequeñas empresas, el motor operativo y el centro vital de las decisiones radican en el empresario.

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Publicado 20 de Septiembre

Cargando con las dificultades
Cargando con las dificultades Cargando con las dificultades

Por Eduardo Lastra D., Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial

El origen de una micro o pequeña empresa puede obedecer a diversas razones, como el deseo de experimentar la sensación de ser hombre o mujer de empresa, querer ser su propio jefe, la inventiva industrial o tecnológica que ofrece posibilidades comerciales, o simplemente el “hacer lo que sea” para subsistir.

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Cualquiera haya sido la puerta de entrada al mundo empresarial, encontramos a millones de personas embarcadas en la responsabilidad de sacar adelante sus respectivos proyectos empresariales o negocios, ya sean “informales” o  “formales”.

Asimismo, las estructuras organizativas que adoptan estas formas empresariales pueden ser, y de hecho son de lo más variadas y a veces nada convencionales, producto de la originalidad de sus gestores, el desconocimiento de las técnicas ortodoxas o por la adaptación de experiencias vividas en centros laborales anteriores.

Sea como fuere, en las micro y pequeñas empresas, el motor operativo y el centro vital de las decisiones radican en el empresario. Es decir, en la persona que concibió y que conduce la organización.

Esto es clave, porque este empresario de la micro o pequeña empresa, es la iniciativa, la fuerza, la dirección y hasta la alegría de su negocio, y cualquier mínimo gesto suyo, ya sea de entusiasmo o de desaliento tiene un impacto directo en toda su empresa.

Por nuestras conversaciones y trato frecuente con los empresarios de las micro y pequeñas empresas, podemos concluir que ellos saben o intuyen lo señalado, y por eso transmiten en su trabajo diario una resistencia titánica frente a las adversidades, que puedan provenir ya sea del mercado, de las autoridades o de sus propios errores.

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