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Salud

Insomnio y rendimiendo cognitivo

Publicado el 29 de Setiembre

Foto: difusión

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El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes en la población adulta. Se caracteriza por la dificultad para conciliar o mantener el sueño, así como también con la imposibilidad de tener un sueño reparador.

En esta oportunidad, los expertos de Mente&Cuerpo nos explican qué es el insomnio, las variedades que existen y sus efectos en la salud integral. Además, nos cuentan cómo prevenirlo. ¡Conoce más a continuación!

Uno de los principales signos para que se considere un cuadro clínico de insomnio es que éste afecte el funcionamiento de la persona, al momento de hacer sus actividades durante el día (en vigilia).

La prevalencia de síntomas relacionados al insomnio es alta entre la población mundial adulta, llegando hasta un 30% a 50%. Este ratio incrementa a 80% en el caso de pacientes psiquiátricos. Sin embargo, a pesar de estos números, solo un 6% a 10% evidencia todos los criterios necesarios para ser diagnosticado con insomnio. El insomnio suele afectar más a mujeres que hombres y suele ocurrir con mayor frecuencia en pacientes con enfermedades mentales, trabajos que suponen turnos nocturnos o enfermedades terminales.

Este puede ocurrir de forma aguda (una noche a la semana durante pocas semanas) o crónica (al menos 3 noches por semana durante 3 meses o más).

Existen dos tipos de insomnio:

  • Primario. No se asocia a ningún problema de salud de fondo; puede deberse a estrés, factores como los ruidos, la iluminación, la temperatura, cambios de horario, entre otros.
  • Secundario. Ocurre debido a alguna condición específica como asma, depresión, ansiedad,  artritis, cáncer, dolor, medicamentos, uso de sustancias como alcohol o cafeína, entre otros.

Los síntomas asociados al insomnio incluyen sueño durante el día, fatiga, mal humor, problemas de concentración y memoria, entre otros.

Efectos del insomnio sobre la memoria, atención y ejecución de tareas

Como mencionamos anteriormente, uno de los criterios más importantes para el diagnóstico de insomnio es el hecho que la persona presente dificultades funcionales para hacer sus quehaceres durante el día.

La atención se refiere al esfuerzo que hace una persona para enfocarse en un estímulo determinado, mientras ignora otros, como mantener la concentración durante la lectura, la televisión o una conversación. Los estudios científicos encontraron que cuando una tarea requiere de atención sostenida, el padecer de insomnio podría disminuir la capacidad para mantener la atención durante periodos largos.

En cuanto a la memoria, muchos estudios evidencian la relación entre la calidad de sueño y la memoria de trabajo, entendida como el proceso que nos permite retener información (números, conceptos, palabras, hechos), procesarlos y utilizarlos en un corto periodo de tiempo. No se han encontrado diferencias significativas entre personas con buen sueño y personas que padecen de insomnio al momento de utilizar la memoria de trabajo.

Finalmente, en relación a la concentración, un estudio encontró que personas con insomnio presentaban en promedio un menor rendimiento laboral. Un segundo estudio concluyó que personas con insomnio tenían más dificultades para concentrarse en tareas rutinarias a comparación de personas con óptima calidad de sueño.

Efectos del insomnio en el rendimiento

El insomnio produce deterioro cognitivo durante el día, afectando funciones de la atención, la memoria de trabajo y la capacidad de organización y ejecución de acciones. Se reportan efectos moderados a severos en tareas que implican memoria episódica, resolución de problemas y uso de memoria de trabajo y retención.

Asimismo, se reporta déficits cognitivos de leve a moderada magnitud en los tiempos de respuesta de las acciones.

¿Cómo prevenirlo?

  • Higiene del sueño. Mantener buenos hábitos para dormir, como acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
  • Evitar tomar siestas durante el día.
  • No utilizar teléfonos celulares ni tablets electrónicas antes de irse a dormir (evitar la luz de las pantallas).
  • Evitar consumo de cafeína, nicotina en horas cercanas a dormir debido al efecto estimulante que presentan.
  • Evitar consumir alcohol antes de ir a dormir ya que puede alterar la calidad e interrumpir el sueño.
  • Ejercitarse regularmente pero evitar hacerlo al menos 3 o 4 horas antes de irse a dormir.
  • No comer alimentos pesados o en demasiada cantidad en la noche.
  • Modificar el ambiente del lugar donde duermes: oscuro, silencioso y con una temperatura adecuada. Si hay problemas de iluminación o ruido, utilizar un antifaz o tapones para dormir.
  • Seguir una rutina de relajación antes de dormir: leer un libro, escuchar música relajante o tomar un baño.

Referencia:

WebMD. Insomnia. Disponible en: https://www.webmd.com/sleep-disorders/insomnia-symptoms-and-causes

Brownlow JA, Miller KE, Gehrman PR. Insomnia and Cognitive Performance. Sleep Med Clin 2019;15(1):71-76.

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