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¿Qué es el aprestamiento?

¿Por qué es tan importante? Porque si se le enseña a los niños a estar preparados para cualquier reto que se les pueda enfrentar, se estará criando personas de bien y que en un futuro no tendrán temor a los obstáculos.

¿Qué es el aprestamiento?
¿Qué es el aprestamiento? ¿Qué es el aprestamiento?

Cuando hablamos del desarrollo de la lectura de los niños debemos enfatizar que cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje y que en ningún caso necesitamos adelantarlo en las distintas etapas, es decir que no es necesario que un niño de cuatro años lea fluído.

El aprendizaje de la lectura debe ser un proceso natural, que lo motive y sea divertido para el niño, que lo sienta como una parte más de sus juegos diarios porque como asegura la psicóloga Kay Redfield Jamison, "los niños necesitan la libertad y el tiempo para jugar. Jugar no es un lujo, es una necesidad."

Entonces cuando queremos empezar con el proceso de lectura con los niños pequeños debemos promover actividades lúdicas de aprestamiento. Esta etapa, sienta las bases para todas las demás etapas a las que llegará en su vida escolar, por lo que resulta sumamente necesaria. En un sentido terminológico, la palabra aprestamiento significa “estar listo”. Esta fase comienza a muy temprana edad y se practica para promover y estimular el correcto desarrollo de las destrezas, habilidades y buenos hábitos de los niños pequeños.

¿Por qué es tan importante? Porque si se le enseña a los niños a estar preparados para cualquier reto que se les pueda enfrentar, se estará criando personas de bien y que en un futuro no tendrán temor a los obstáculos. Además es fundamental en la preparación para la lecto-escritura, para que luego, no existan problemas para leer, o con poca comprensión para lo leído.

Estas son algunas técnicas de aprestamiento que podemos hacer en casa para preparar a los niños en la etapa de pre-lectura:

Leerles cuentos: porque estimulan la imaginación de los niños, también ayuda a mejorar su memoria y atención.

  • Leerles poesía: los niños pueden acostumbrarse al ritmo y al igual que con los cuentos, a mejorar su memoria y atención. Luego cuando son leídas por ellos mismos, ayudará a que su lectura sea más fluida y espontánea.
  • Enseñarles rimas: por su longitud y juego de palabras, llaman la atención de los niños y los ayudan a pensar y a memorizar.
  • Conversar con ellos: ayuda a los niños a tener un mejor orden de sus ideas y una mayor claridad al comunicarse, porque escuchan y producen.
  • Tarjetas de palabras e imágenes (“bits de inteligencia”): ayuda a relacionar la imagen con la palabra escrita. Cada semana se introducen palabras nuevas. Nos situamos justo delante del niño y le enseñamos las tarjetas, una detrás de otra y de manera rápida, a la vez que decimos la palabra en voz alta.
  • Tarjetas de sílabas: le enseñamos a pensar en palabras a partir de las sílabas escogidas en las tarjetas.
  • Sopa de letras: se les pide que encuentre vocales o consonantes entre el mar de opciones que ofrece la sopa de letras. También puede utilizar lápices de colores para colorear las letras iguales y enriquecer la experiencia.
  • Pegar palabras en la casa: consiste en rotular objetos y partes de la casa con carteles. Debemos colocar estos carteles en sus sitios respectivos, siempre a la altura de los ojos del niño, para que cada vez que pase por ese sitio de la casa o de ese objeto vea la palabra bien escrita.

Es muy importante involucrarnos y acompañar a los niños en este proceso de aprendizaje.

Debemos felicitarlo cada vez que intenta y logra hacer alguna de las actividades, y si no lo logra, motivarlo a que siga intentando, pero nunca regañarlo por equivocarse. Con esto empezamos a construir las bases de la relación padres-hijos-libros.

En el siguiente artículo hablaremos un poco sobre cuál es la diferencia entre la lectura comprensiva y la decodificación.

Autor

Talía Lund
Talía Lund