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El Bibliotecario

La valoración del amor

Publicado el 25 de Junio

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Giulio Guzmán

Giulio Guzmán

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"La necesidad y a veces la urgencia del amor subyace en muchas de las motivaciones humanas, es y será lo invariable en la historia de la humanidad, y continuará en un mundo donde, bajo el odio y el dolor, una persona siempre estará buscando a otra para alcanzar ese refugio y esa sensación de infinito que proviene del hecho de amar a otro ser humano".

No creo que sea necesario fundamentar el valor del amor, para la mayoría resulta imperioso y elevado buscarlo. Aun así es interesante pensar en una posible explicación de ese sentimiento. En "El banquete" de Platón se habla de la emoción de infinito que posee la pasión amorosa. Es la trascendencia hacia una superioridad universal. ¿Cómo es que funciona esto? Creo que en una idea despojada de complejidades se puede resumir: Cuando amas a alguien sientes que has cumplido una misión irrenunciable y vital. Esa misión que solo uno puede cumplir, ese ser que ama, es en lo que uno debe convertirse.

Decía Schopenhauer: “La vida no está para saborearla sino para soportarla”. Su afirmación parece confirmarse por la suma de frustraciones que uno puede encontrar en el camino y por lo perecedero de las alegrías pero aun así hemos encontrado un refugio al asumir el amor, queremos compartir nuestras vidas con otras personas, queremos hasta encontrar un elemento fantástico en el hecho de amar. Vallejo escribe en "Las ventanas se han estremecido" sobre una mujer que cuida de un enfermo: “Porque esta mujer le ha besado, le ha mirado, le ha hablado y hasta le ha cubierto mejor el cuello al enfermo y ¡cosa verdaderamente asombrosa! no le ha sanado”. Conmueve que ante la fuerza que se percibe del amor, ante su constancia, Vallejo se asombre de que ese hecho no pueda tener un efecto sobrenatural.

El amor no puede constituir un recorrido fácil, es necesaria la resolución en su búsqueda y su conservación. Con ese convencimiento se debe enfrentar al mundo y se debe enfrentar la misión de aceptar al amor con sus posibles complicaciones. Así lo pensaba William James: “El más íntimo amor humano envuelve un germen potencial de alejamiento o de odio”. Contra todo seguiremos viendo al amor como una solución total y existencial, aquello que cura las heridas emocionales que el hombre no puede evitar.

  • Eriximaco en el Fedro razonaba de esta manera: “La medicina está gobernada por el amor, salud y enfermedad es solo el amor bueno y el amor malo”.

Hay argumentos que no favorecen la imagen del amor, como la necesidad de involucrarse en la consecución de otras metas que exigen mayor tiempo y dedicación. Julio Verne respondió de esta manera cuando le preguntaron porque sus obras tenían pocos personajes femeninos: “El amor es una pasión tan absorbente que deja muy poco lugar para otra cosa en el corazón del hombre”. Es cierto que las grandes empresas demandan grandes recursos, pero recordemos que también es ineluctable la realización amorosa. Pensemos en Mussolini, quien en los últimos momentos de la guerra le escribió lo siguiente a su esposa en 1945:

Querida Raquel: He llegado al último capítulo de mi vida, a la última página de mi libro. Probablemente no volveremos a vernos y por eso te escribo esta carta. Te pido perdón por todo el mal que involuntariamente haya podido causarte. Tú sabes que has sido la única mujer a la que de verdad he querido; te lo juro ante Dios y por la memoria de nuestro pobre Bruno…

Estando Mussolini en las cercanías de la muerte recurre al amor como lenitivo, habiéndose dedicado a su gran proyecto bélico no puede suprimir la necesidad de afecto. Otra visión contraria que trastocaría nuestra idea del amor es su hecho incondicional o de proyección total hacia la persona que amamos. Stirner se refiere a esto de la siguiente manera: “Si te prodigo mis atenciones es porque me eres querido, encuentro en ti el alimento de mi corazón, por egoísmo te amo, eres tú mismo, con tu esencia que no es nada superior”. El individualista nos dice que el amor cumpliría un proceso cíclico. Su impulso acabaría en el ser que ama, no terminaría en el ser amado, pero aquí lo importante no es solo el punto de arribo del sentimiento amoroso sino como se sientan las personas que aman, en esa experiencia el que ama y el que es amado recibe el amor, este viaja continuamente entre los dos y ambos terminan siendo su finalidad y su origen.

Entonces ¿que ha sido el amor desde nuestra perspectiva, desde lo vivido por cada uno de nosotros? Podría decir que es un efecto inmediato, no precisa de un transcurso difícil para que nazca en una persona. El amor se presenta irrefrenable y posteriormente se va desarrollando. Su llamado simplemente llega a nosotros, o como diría Kent Bach poéticamente: “El amor es la respuesta cuando no hay una pregunta”.

De esta forma podemos decir que tiene un principio irracional. Por ese imperativo se puede decir que en la búsqueda del amor existe una necesidad de infinito".

Después de esto nos preguntamos que tanto podemos sacrificar para lograr el amor. Sabemos que debemos luchar por encontrarlo y por mantenerlo libre, cuando lo tenemos, de los desacuerdos y de la exacerbación de los errores. Kafka, cuando supo que su relación estaba perdida con Felice Bauer le escribió: “Me sorprende que en los cuentos de hadas no se luche tanto por una mujer como yo lo he hecho por ti”. Él comprendió, más allá de sus problemas emocionales, que en la persona amada estaba la respuesta que no perece. Así se puede concluir que la complementación, la totalidad se puede alcanzar en el sentimiento amoroso. La necesidad y a veces la urgencia del amor subyace en muchas de las motivaciones humanas, es y será lo invariable en la historia de la humanidad, y continuará en un mundo donde, bajo el odio y el dolor, una persona siempre estará buscando a otra para alcanzar ese refugio y esa sensación de infinito que proviene del hecho de amar a otro ser humano.

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