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Toda acción genera una reacción, por tanto, hay que ser responsable en asumir las consecuencias

Publicado el 25 de Setiembre

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Andrés Rodriguez Velis Farje

Andrés Rodriguez Velis Farje

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Para desarrollar la fortaleza mental y la inteligencia emocional se debe empezar por el conocimiento de uno mismo, a partir de la identificación de fortalezas y debilidades. Una vez interiorizado este autoconocimiento se podrá hacer un plan para alcanzar los objetivos (de corto y largo plazo).

El pasado domingo 6 de septiembre en Nueva York, el número 1 del mundo en tenis, Novak Djokovic. disputaba su pase a los cuartos de final del US Open frente al español Pablo Carreño Busta (#18 del ranking ATP). Un partido que hacía presagiar que Djokovic se llevaba el encuentro debido a su trayectoria y hegemonía demostrada en los encuentros anteriores (3-0 a su favor). Sin embargo, esta vez el español demostró un despliegue físico y una solidez en sus golpes que obligó al serbio a exigirse al máximo.

Conforme se acercaba el final del primer set, la intensidad del partido iba en aumento y llegó a su clímax cuando Djokovic, a punto de ganar el set, perdió las 3 oportunidades para hacerlo. Es allí cuando sucedió lo que no debió suceder. Fruto de la tensión y frustración de no haber capitalizado la oportunidad, Novak lanzó una pelota en dirección a la lona publicitaria ubicada detrás de él (sin intención de golpear a nadie). Pero para su mala fortuna, la pelota impactó en la garganta de la jueza de línea, haciéndola caer al piso, viviendo un momento dramático. 

A pocos minutos de este lamentable hecho, calificado como una “novatada” por el ex-tenista y hoy comentarista John McEnroe, las autoridades del torneo decidieron expulsarlo alegando que su acción violaba los códigos de conducta.

A raíz de este lamentable episodio podemos rescatar dos aspectos relevantes para el deporte y en la vida en general: La fortaleza mental y a la inteligencia emocional, son dos factores vitales y necesarios para competir (y vivir) al máximo nivel de manera sostenida en el tiempo".

La fortaleza mental se entrena

De la misma manera en la que un tenista, futbolista o basquetbolista entrena para mejorar la precisión de sus tiros, su velocidad y su capacidad física, la fortaleza mental y la inteligencia emocional también se entrenan y deben ser trasversales a todas las áreas de la persona (profesional, familiar y social).

¿Qué es la fortaleza mental?

Es la capacidad que te permite actuar de manera correcta (tomar decisiones acertadas) en momentos de tensión y estrés con la finalidad de alcanzar tus objetivos.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Es la capacidad de controlar las emociones en momentos de estrés, de desarrollar empatía (ponerse en el lugar del otro) y de relacionarse de manera adecuada con los demás.  Esta inteligencia es el complemento perfecto para el conocimiento técnico e intelectual, debido a que permite que la persona desarrolle su máximo nivel. Una persona con un alto grado de inteligencia emocional tiene más probabilidades de ser más exitosa y feliz.

“El talento se educa en la calma, y el carácter en la tempestad”.

Johann Wolfgang von Goethe

Para desarrollar la fortaleza mental y la inteligencia emocional se debe empezar por el conocimiento de uno mismo, a partir de la identificación de fortalezas y debilidades. Una vez interiorizado este autoconocimiento se podrá hacer un plan para alcanzar los objetivos (corto y largo plazo).

Para ello, es imprescindible que la persona cuente con un entorno adecuado, en donde la familia, amigos, pareja y demás, apoyen y entiendan las motivaciones, temores y debilidades del deportista. Este grupo será vital para su desarrollo, con ellos compartirá sus logros, sus derrotas y liberará la presión que ejerce el dedicarse al deporte profesional.

 Además de ello, en el caso de los atletas es vital que cuente con un psicólogo deportivo con el objetivo de desarrollar mayor confianza dentro y fuera de la cancha. El efecto de esta relación se verá reflejado en la progresión de su performance. Un ejemplo, es el del futbolista peruano Miguel Araujo (FC Emmen de Holanda), quien antes de enfrentar a Uruguay por las clasificatorias al mundial de Rusia 2018, el psicólogo y el preparador físico de la selección le hablaron sobre sus fortalezas y debilidades en el fútbol. En base al mencionado análisis, Araujo se dio cuenta de tener la capacidad física y la técnica adecuada para poder marcar a Luis Suarez (delantero del Barcelona) y neutralizarlo. Dicho y hecho, en el partido jugó de manera impecable debido a que tenía la confianza de que sus capacidades eran iguales o mejores que las de sus rivales.

Reflexión

La fortaleza mental es lo que distingue a los grandes deportistas del resto. Es la capacidad mental la que permite a los atletas a seguir mejorando, a entrenar con más intensidad, a volver con fuerza después de la derrota o alguna lesión (resiliencia) y, sobre todo, es la que permite tomar las mejores decisiones en los momentos de estrés y tensión. En síntesis, es el acicate que permite al atleta trascender en el tiempo.

Con ello no me refiero a que Djokovic carezca de fortaleza mental, por el contrario, es uno de los tenistas que mejor fuerza mental ha desarrollado a lo largo de su carrera, fruto de su adecuado entorno familiar, de su afición por la meditación y el yoga. Pero esta vez se equivocó, y está bien, es humano. Esto le da una gran lección a él y a la audiencia de que es válido cometer errores, que no hay aprendizaje sin errores, y que, por supuesto, uno es responsable de sus errores y deben asumirse con humildad.

Ahora, lo importante es que estos errores nos ayuden a ser mejores personas, a enforcarnos en mejorar y a actuar de buena fe en todo momento".

“La diferencia entre los buenos y los mejores está en cómo gestionan los momentos importantes. Por eso Federer, Nadal y Djokovic llevan 15 años ganando y, probablemente, son los mejores de la historia”.

Nicolás Massú, entrenador del campeón del US Open 2020, Dominc Thiem

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