Cultura

Talía Lund: Importancia de incentivar la lectura en familia

"Sé consistente. Convierte la lectura en un hábito. No es necesario mucho tiempo pero sí ser sistemático. Si tu hijo es pequeño, reserva 10 minutos del día para leerle. Anúnciaselo como si hubiera llegado la mejor hora del día. Creéme, lo será."

Talía Lund: Importancia de incentivar la lectura en familia
Talía Lund: Importancia de incentivar la lectura en familia Talía Lund: Importancia de incentivar la lectura en familia

La lectura es un hábito maravilloso, que agiliza la inteligencia y alimenta la imaginación. PQS conversó con Talía Lund, directora editorial de Etcétera Editores, sobre la importancia de la lectura en familia. A continuación, lee la entrevista completa. 

¿Por qué es importante promover la lectura en familia? ¿Cómo se puede empezar a incentivar este comportamiento desde casa?

El hábito de la lectura, en este mundo tecnológico y virtual, es más importante que hace unos pocos años atrás. Los padres de hoy debemos introducir a nuestros hijos en el mundo de la lectura, no solo por gusto voluntario, sino como una herramienta imprescindible para su progreso. Nuestros hijos se enfrentan a los retos de una sociedad desbordada de muchísima información, con diferentes formatos y códigos, en la que deben aprender a localizarla, seleccionarla, valorarla e interpretarla; deben contrastarla y leerla desde un punto de vista crítico y analítico. La lectura es una competencia básica, una manera de acceder al conocimiento, un medio de comunicación y la base principal de la educación. La promoción de la lectura, por lo tanto, debe empezar como un hábito más en la casa, como parte de la rutina diaria, así como los niños se acostumbran a lavarse los dientes, también se acostumbran a leer.

Empezamos leyéndoles nosotros y luego, de manera muy natural ,empezarán a leer ellos.

¿De qué manera se puede motivar a los niños a desarrollar el hábito de la lectura?

Hay muchos consejos prácticos para formar hijos lectores, acá les dejo algunos:

  • Lee junto a tu hijo, en cualquier situación y por cualquier motivo, desde paquetes de cereales en el desayuno o la cartelera de los cines el fin de semana, hasta las instrucciones para armar su juguete o buscar información en Internet para saber más sobre su animal preferido. Por supuesto, cuéntale cuentos, léele poesía, adivinanzas, trabalenguas…
  • Convierte la tele en una aliada y no en un enemigo. Fíjate en sus programas preferidos y trata de buscar libros relacionados con su pasión. Tenemos ya garantizado un mínimo de interés.
  • Visita la biblioteca pública o librerías continuamente. La sección infantil y juvenil de las bibliotecas ofrecen muchos más libros de los que se puedan tener en casa. Suelen celebrarse además actividades de animación a la lectura y encuentros con otros lectores.
  • Invítale a “comer” libros. En lugar de premiarlos con golosinas o chocolate, invítale de vez en cuando a elegir un libro de la librería. Hay libros de todos los presupuestos y un gustito literario no tiene por qué ser caro.
  • No te empeñes en que le guste lo mismo que a ti a su edad. Se está forjando su gusto por la lectura, no el tuyo. Aprende a esperar para darle los libros adecuados en el momento oportuno. Es importante que elija su propio libro.
  • Preséntale la lectura como un premio. “Si acabas pronto tus tareas, podrás sentarte en el sofá a leer... ¡durante media hora! Yo también intentaré acabar pronto para leer contigo, ¿Qué te parece?”.
  • Sé consistente. Convierte la lectura en un hábito. No es necesario mucho tiempo pero sí ser sistemático. Si tu hijo es pequeño reserva 10 minutos del día para leerle, anúnciaselo como si hubiera llegado la mejor hora del día. Creéme, lo será.
  • Crea misterio alrededor de los libros. Para un niño de primaria, no es lo mismo leer un libro de intriga o aventuras sentado tranquilamente en el sofá que leerlo en ese mismo sofá pero a oscuras, con una linterna, debajo de una sábana, para que no los descubran los malos.
  • Explota su curiosidad. No es lo mismo invitar a tu hijo (de secundaria) a leer un libro (que sabemos va a rechazar) que decir, mientras lo dejas olvidado en la mesa de la cocina: “¡Uf, demasiado fuerte para mí…!” Seguro que la curiosidad le gana.

¿Cómo influye la presencia y acompañamiento de los padres de familia al momento en que los niños se interesan por la lectura?

El hábito de la lectura se inculca sobre todo con el ejemplo, la presencia de los padres y el acompañamiento les da a los niños una infinidad de ventajas, no solo a nivel de comprensión lectora, sino también a nivel emocional. El vínculo que se genera por compartir estos momentos especiales de lectura es fundamental para tener niños cariñosos, empáticos y seguros de sí mismos, porque la lectura se convierte en un momento afectivo. Cuando reservamos un tiempo y un espacio para leer con nuestros hijos, lo aprovechamos también para divertirnos juntos: jueguen con las ilustraciones o con las palabras, hazle cosquillas al ritmo de una poesía, lee en voz alta a su peluche, hablen de sus inquietudes, etcétera.

¿Qué tipos de libros son los adecuados para iniciarse en el mundo de la lectura en familia? ¿Qué características tienen?

Primero debemos convertir la lectura en una necesidad para los hijos. Darles oportunidades en las que necesitan la lectura para conseguir sus objetivos: recados escritos, la lista de la compra, una nota en el calendario, juegos con instrucciones, catálogos de juguetes, la sección deportiva del periódico, la programación de la tele, recetas culinarias, invitaciones, felicitaciones, cartas, etcétera. Que sepan que también es una herramienta útil. A la par, vamos leyendo libros que puedan “enganchar” a los niños, es decir que sean temas que generen interés en ellos, con los que se puedan relacionar. Para los niños más pequeños funcionan muy bien los sensoriales para que descubran formas, tamaños y colores. Para los prelectores y lectores iniciales, libros álbum donde la ilustración es la protagonista; para lectores avanzados textos más elaborados. Pero en todos los casos deben ser atractivos para los niños, aquellos que conectan con las aficiones y temas de interés de tus hijos (animales, civilizaciones antiguas, películas…) y acordes con su edad y desarrollo.

Desde el punto de vista de los padres de familia, ¿Cómo pueden cerciorarse que la lectura en conjunto está ayudando a sus hijos y que estos comprenden lo que se lee?

La mejor manera de asegurarnos que los niños entienden lo que leen es hablando de lo que leemos, les preguntamos sus opiniones, si se acuerdan de algunos detalles, si encontramos palabras complejas las conversamos con ellos, pero todo de forma amena, que no parezca que le estamos tomando un examen.

Si los niños ya leen, leemos en conjunto, puede ser de manera alternada y vamos comentando sobre lo que leemos. Si algo no entendieron, los ayudamos a entenderlo. 

Es importante conocer qué tipo de lector es tu hijo y respetar su ritmo. Hay lectores compulsivos, que no paran hasta que han terminado el libro. Los hay, en cambio, más tranquilos. Hay lectores a quienes les gusta releer el mismo libro y los hay ávidos de novedades. Los hay noctámbulos y diurnos. Darle un margen a su manera de leer contribuye a consolidar el hábito. Pero en casi todos los casos a los lectores les gusta hablar sobre los libros que leen, comparte ese momento con ellos.

¿Existen iniciativas que busquen potenciar la lectura en familia? ¿Dónde podemos encontrarlas?

Por suerte hay cada vez más espacios para compartir la lectura en familia: bibliotecas municipales, librerías que organizan eventos de promoción de la lectura, eventos grandes como la FIL... y nosotros (Etcétera Editores) desde nuestra propia “trinchera” como editorial independiente, siempre intentamos fomentar la lectura, ofrecerle a los niños libros bonitos y entretenidos y ofrecérselos a través de eventos y a los padres, un acompañamiento mediante artículos, videos y talleres que los ayuden a promover la lectura en sus hijos. 

Según tu experiencia ¿Qué factores se necesita desarrollar como sociedad para promover la lectura en familia? 

Leer es muy importante para el presente y futuro de nuestros hijos, ¿por qué no tomárnoslo tan en serio como se merece? Nuestros hijos no nacen siendo lectores. Depende de nosotros y de nuestras habilidades para fomentar este hábito. La familia es donde se gesta este hábito y el lugar donde se contagia esta actitud. Se ha demostrado que padres que invierten tiempo en leer y contar historias a sus hijos desde que estos son pequeños, influyen positivamente en la motivación lectora futura de sus hijos. Es importante generar un ambiente de comunicación cultural en el hogar, en el cual se traten temas recurrentes e interesantes para el niño en torno a sus lecturas.

Como sociedad debemos darle mayor importancia a la lectura, celebrar a la gente que estudia, que aprende, que lee y que crece. Debemos promover y premiar el hábito de leer.