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¿Qué tan escalable tiene que ser una Startup para ser considerada exitosa?

La escalabilidad es la capacidad que tiene una empresa de crecer sin perder la calidad de su servicio, manteniendo un crecimiento en gastos de forma lineal, mientras que los ingresos aumentan de forma exponencial. En otras palabras, un pequeño equipo puede conquistar el mundo.

¿Qué tan escalable tiene que ser una Startup para ser considerada exitosa?
¿Qué tan escalable tiene que ser una Startup para ser considerada exitosa? ¿Qué tan escalable tiene que ser una Startup para ser considerada exitosa?

Las ganas de las startups por crecer de forma rápida están en su ADN. No se trata de empresas que por casualidad se desarrollan a gran velocidad, sino que, desde sus orígenes, están diseñadas para alcanzar ese objetivo.

Sin embargo, aunque la escalabilidad es una de las características imprescindibles de una startup, puede presentarse en mayor o menor grado. No se trata de ser escalable o no escalable, sino que existen diferentes niveles, dependiendo de las características del negocio.

Algunos piensan que todas las empresas escalables tienen que ser como Uber, Airbnb o Netflix. Es decir, que una startup solo es escalable cuando sus costos son casi nulos y tiene un crecimiento imparable en cuanto a la adquisición de clientes e ingresos.  Otros piensan que la escalabilidad tiene que ver con la internacionalización y rápidamente deciden abrir en otros mercados cuando ni si quiera tienen uno ya cubierto. Esa estrategia puede llevar a una startup al desenfoque y, por ende, a golpearse con un muro gigantesco.

La internacionalización viene naturalmente por el hecho de ser escalable y no de manera forzada.

La escalabilidad es la capacidad que tiene una empresa de crecer sin perder la calidad de su servicio, manteniendo un crecimiento en gastos de forma lineal, mientras que los ingresos aumentan de forma exponencial. En otras palabras, un pequeño equipo puede conquistar el mundo. Por ejemplo, el 2015, Snapchat e Instagram atendían a más de 30 millones de usuarios con 30 y 13 empleados respectivamente.

En la época industrial, la escalabilidad estaba relacionada con las máquinas y con la capacidad de reemplazar a las personas. Hoy en día, las startups también resolvieron el enigma de las compañías de servicios: los humanos no son escalables. Incluso el mejor vendedor trabaja un número máximo de horas por semana, al igual que una tienda minorista está más cerrada que abierta.

¿Ser escalable es lo mismo que ser disruptivo?

No, no lo es. En el mercado peruano, por ejemplo, el periódico Publimetro gratuito no es escalable, pero su innovador modelo de negocios irrumpió el segmento de lectores en la industria periodística y democratizó la información en un momento clave.

Si bien los recursos naturales son limitados, la creatividad y la innovación no tienen límites. Si bien la mano de obra puede ser costosa, la escalabilidad se puede lograr con un pequeño grupo de personas talentosas que aprovechan los avances de la tecnología.

Las empresas con un modelo de negocio escalable son capaces de generar ingresos de forma mucho más rápida de lo que crece su estructura de costes.

Es importante dejar claro que no todos necesitan o desean expandir su negocio a gran escala. Hay pequeñas empresas que funcionan muy bien y son gratificantes porque sus dueños así lo desean. Se trata de una decisión estratégica. Si sientes pasión por cambiar el mundo, o incluso ser referente en algún sector, la escalabilidad es la única manera de multiplicar tus recursos.