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Cinco mitos sobre los emprendedores

La clave para ser un emprendedor es reconocer tus límites y agrupar al equipo necesario que haga realidad ese negocio que estás lanzando.

Cinco mitos de un emprendedor
Cinco mitos de un emprendedor Cinco mitos de un emprendedor

1. Los emprendedores necesitan demasiado dinero para poner su negocio

Se cree que para poner tu propio negocio se debe invertir un montón de dinero y así poder lanzarlo al mercado. No necesariamente es cierto. El punto principal no es tener dinero o carecer de él, sino cómo gestionas los recursos que tienes para el lanzamiento de tu negocio. En el caso de Kambista, empezamos con una inversión de US$3,000 en total, entre los 4 socios, para lanzar adelante un MVP (Producto Mínimo Viable). En ese sentido, hay muchas personas que creen que se necesita mucho dinero por una creencia más profunda que está vinculada al perfeccionismo: “Debo lanzar el producto/servicio perfecto”. Esto es un error porque ese anhelo no está ajustado a la realidad. Como emprendedor debes ser humilde y lanzar algo que funcione e ir escuchando el feedback de los clientes para analizar, corregir y volver a lanzar.

2. Los emprendedores tienen tiempo de sobra

Hay muchas personas que buscan emprender para no depender de un solo negocio y tener más tiempo libre para hacer lo que más les gusta. Desde mi experiencia en Kambista, creo que emprender hace que haya una conexión bien especial entre tu vida personal y laboral. A mi modo de ver, un emprendedor ya no trabaja 8 horas, sino que tu negocio pasa a ser parte de toda tu vida e historia.

En ese sentido, creo que sí existe una mayor flexibilidad, pero como es parte de tu vida, no existen horarios para hacer que tu negocio salga adelante.

3. Los emprendedores no tienen jefes y hacen lo que quieren

Si eres emprendedor porque no quieres trabajar para alguien, te aconsejo que revises tus motivaciones. En cualquier negocio siempre se trabaja para alguien, ya seas dueño de tu empresa o colaborador dentro de una. Como emprendedor, trabajas directamente para tus clientes finales y ellos terminan siendo como tus jefes directos. No se trata de hacer lo que a uno le da la gana porque le provoca, se trata de escuchar atentamente lo que está necesitando tu cliente final para poder atenderlo de la mejor manera. Creo que si uno tiene la mentalidad de pensar que ya no se va a trabajar para alguien, el negocio puede verse perjudicado con esa óptica.

4. Los emprendedores solo necesitan una buena idea

Esta creencia no es verdad. A cualquier persona se le puede ocurrir una muy buena idea. De hecho, cuando lances tu emprendimiento, tal vez muchas personas te digan: “A mí se me había ocurrido antes”. Justamente, ese no debería ser el punto. Lo que importa realmente es cómo ejecutas esa idea, cuál es la propuesta de valor sostenible en el tiempo del producto/servicio que quieras dar, cómo identificas a tus principales stakeholders y cómo conectas con ellos, quiénes eliges para formar parte de tu equipo, cómo creas un modelo de negocio que permita un ingreso a gran escala, cómo mitigas los riesgos, cuál es tu propósito y visión a largo plazo, etcétera.

5. El emprendedor hace de todo dentro de su propia empresa

Es verdad que cuando uno empieza una empresa, termina aprendiendo de todas las áreas por necesidad (Marketing, legal, producto, atención al cliente, etcétera). Sin embargo, creo que parte de ser emprendedor es reconocer las propias capacidades y saber delegar el trabajo a personas más expertas que tú. Hacer de todo no es sostenible, ya que uno podría terminar colapsando a nivel personal y haciendo muchas cosas pero a medias. “El que mucho abarca, poco aprieta”.

La clave para ser un emprendedor es reconocer tus límites y agrupar al equipo necesario que haga realidad ese negocio que estás lanzando.