Economía

Diferencias: Régimen Laboral Juvenil vs Régimen General de Trabajo

Debido a que las redes sociales están generando bastante desorden sobre el nuevo régimen laboral juvenil promulgado por el Poder Ejecutivo, veamos las diferencias con lo que ya existía.

La promulgación del nuevo régimen laboral para jóvenes de 18 a 24 años ha generado toda clase de comentarios, unos más apocalípticos que otros. Sin embargo, no olvidemos que la informalidad ya existe y el Gobierno lo que busca con esta medida es dar una oportunidad para agilizar el ingreso de jóvenes al mercado laboral. Esta norma estará vigente por cinco años (para reactivar la economía, según el Poder Ejecutivo).

> ¿Es buena o mala? Creemos que es mejor de lo que existe en la actualidad, porque busca beneficiar a empresarios y estudiantes a la vez (por ejemplo, el crédito fiscal por capacitar al personal), pero no es lo único que buscan los jóvenes, especialmente los practicantes. Recordemos que muchas empresas 'contratan' jóvenes, a través de recibos por honorarios, y no les pagan ni el mínimo vital, ni beneficios de ningún tipo. Este régimen exige un contrato temporal de un año como mínimo, pero a cambio de remuneraciones mínimas de ley, jornadas de ocho horas diarias, descanso semanal, vacaciones, descanso por feriados, seguro de Essalud y protección contra despidos injustificados.

> ¿Qué pasa con la CTS, gratificaciones o seguro de vida? Acá está el mayor reclamo de los jóvenes, porque el Régimen General y la legislación sobre practicantes sí ofrece gratificaciones (50% para prácticas), pero no permite generar la Compensación por Tiempos de Servicio (CTS). Como entendemos, la idea no es generar sobrecostos a las empresas, sino invitarlas -con esta flexibilidad- a poner en planilla a jóvenes con ganas de aprender y desarrollarse en el ámbito laboral. A través de este régimen, el joven trabajador tampoco podrá recibir un seguro de vida o asignación familiar, ni utilidades laborales. ¿Qué te parece?

La República

Según El Comercio, en nuestro país, los sobrecostos salariales (todo lo que el empleador tiene que pagar por cada trabajador y que no se va a los bolsillos de este) representan alrededor del 60%, mientras que en Chile y México constituyen únicamente el 31.7% y 36.4%, respectivamente.

Lo cierto es que se busca que las empresas (micro, pequeñas, medianas y grandes) puedan contratar de manera formal a los jóvenes, que a esa edad (18 a 24 años) están en formación para ser grandes profesionales o profesionales técnicos. Estimado lector, ¿Qué te parece esta norma, frente a lo que viven en la actualidad los jóvenes peruanos?