Las armas de Fernando

Las armas de Fernando

Mi experiencia de vida, esa que algunos consideran exitosa porque me ven con buena familia, bien económicamente, respetado profesionalmente y en camino a seguir creciendo empresarialmente, es producto de un ...

Por: Fernando Armas

Mi experiencia de vida, esa que algunos consideran exitosa porque me ven con buena familia, bien económicamente, respetado profesionalmente y en camino a seguir creciendo empresarialmente, es producto de un proceso de aprendizaje y de creer en mí. ¿Cómo se da todo esto?, permítanme hacer un resumen.

Cuando terminé mi etapa escolar creí que iba a continuar ese proceso de crecimiento cultural. Sin embargo, no fue así. La vida me empujó a ganar experiencia, no en conocimiento académico sino existencial. Empecé a darme cuenta que para vivir había que trabajar, cosa que en mi familia es una tradición. Pese a los problemas que se me presentaron desde muy joven, nunca me quité el buen humor del rostro. Vivía feliz porque sabía que esa felicidad terminaría llevándome hasta donde estoy.

Mis carencias no las tomé con desprecio. Al contrario, las veía como parte de un proceso existencial. Sabía que había  algo mejor preparado para mí. Leía, trabajaba, jugaba, lloraba, reía, amaba, etc. Siempre con buen humor. Me detengo a pensar cómo pude hacer todo eso, encontrando además motivos para reír. Ahora utilizo mi experiencia para decirte que el corazón y la mente mueven al cuerpo y lo llevan a transitar por este mundo, viviendo por la escuela de la vida con optimismo, perseverancia, sacrificio, esfuerzo, y resultados. Con los resultados uno se analiza y sabe si está en el camino correcto.

Pude haber sido un delincuente, alcohólico o drogadicto; pero escogí el legado y la historia de mis padres y familia: luchar, luchar y luchar por una subsistencia de amor y paz.  No supe hasta los 25  años que lo que venía haciendo hace nueve años atrás como hobby, me iba a dar un modo de vida. Solía hacer shows en familia, en el colegio y si no podía allí buscaba subir a un escenario y divertir al público. A veces me aceptaban, otras veces no, pero yo sentía una necesidad de hablar con la gente en mi lenguaje humorístico y recibir el mayor premio que puede recibir un artista: ¡El aplauso!

A estas alturas de mi vida no recuerdo cuántos shows he hecho. Lo que sí sé es que podré morir y volver a nacer artista cómico. Es lo que más agradezco en mi vida. Dios ha querido que sea un mensajero de alegría. Disfruto mucho eso, recibo aplausos y el dinero para vivir, que me gano con la preparación que siempre, sí, esa que nunca debe faltar.  

Todos nacemos con inteligencia, talento, habilidades, virtudes y defectos. Sin embargo, cuando uno llega a conocerse y encuentra su talento, lo que siempre debe hacer es disciplinarlo con estudio, creatividad y siendo  responsable de la virtud que uno tiene. Eso es parte fundamental para crecer en el tiempo y espacio. Los escritores, pintores, ingenieros y demás profesionales siempre tienen en sus manos herramientas importantes para ser exitosos. El estudio lo demuestra: nada te llega por azar, todo tiene una justa razón de ser. Si uno no se prepara, va pasar un carro al lado tuyo que va a tomar la delantera.

La vida es una constante de superación y claro que hay material para hacerlo. Uno es el forjador de su destino. Tropiezos, fracasos, bloqueos creativos. Todos ellos existen, pero también existen los triunfos, los “Sí se puede”.

¿Cómo alcanzar el éxito?, pues preparándose constantemente. ¿Ustedes creen que ganarse un nombre, una marca, un prestigio, viene solo? No, para mí el éxito se basa en saber ubicar mis fortalezas alineadas: mi Dios, mi familia, mi trabajo, humildad, responsabilidad, disciplina. Con estos pilares puedo avanzar, tengo el talento para hacerlo y está en mí salir adelante. Mi carrera puede ser vista como frívola y pueden tener razón, pero en un país donde no se reconoce y no se da valor a la cultura, pierden grandes posibilidades los talentos nacionales. Entonces, ¿cómo hacer para ganar?, pues estando un paso adelante, creyendo en uno mismo. Hay que decir: “Hoy me preparo para mañana”, “Hoy dejaré un aporte a mi país desde la tribuna en que estoy, luchando contra los obstáculos”. Con esa actitud, cuando te des cuenta ya habrás superado los obstáculos, solo mirarás hacia adelante. Porque una vez superados los contratiempos ya no hay que mirar hacia atrás, solo tienes que mantenerte y superar tus propias marcas, asumir retos, buscar crecer sin perder tu norte, humildad, responsabilidad y disciplina.

Creo que cada uno se vuelve un administrador en potencia y cualquier error que cometas será porque no planificaste y no ejecutaste el plan para ganar. Así es como llegué a entender que las historias de éxito son relativas. Para mí el éxito lo baso en saber tener una familia feliz. :-)

Por: Fernando Armas