Xperience

Rusia 2018: ¡31 millones de clientes ilusionados y fieles a la marca Perú!

Hoy ya estamos clasificados al mundial, a pocos días de debutar frente a Dinamarca. Tras largos años de fracasos, se necesitaba un cambio integral, un “Cambio en la Cultura Corporativa”.

Comparte

Publicado 05 de Junio

Hace un tiempo escribí un artículo sobre la Selección Peruana de fútbol y la felicidad que había dado a más de 31 millones de peruanos, al estar cerca de clasificar a un mundial luego de 36 años. Es una alegría inmensa para aquellas personas que, desde cualquier rincón del país, celebran cada gol, sufren y disfrutan cada jugada, ríen y lloran por su selección, porque finalmente todos somos clientes de la selección, somos los que pagamos una entrada para ver jugar al equipo, quienes lloramos de tristeza o alegría.

¡Somos quienes queremos ver al Perú en el mundial!

Hoy ya estamos clasificados al mundial, a pocos días de debutar frente a Dinamarca, con un récord histórico de 14 partidos sin conocer lo que es perder. Qué duda cabe que llegar al mundial dejó de ser un sueño, es una realidad que invita a soñar. La Selección Peruana de Fútbol, hace pocos años, asociada al fracaso, conformismo e inclusive corrupción de la administración anterior, hoy ilusiona a todo el Perú, genera millones de sonrisas, y, sobre todo, alimenta la ilusión de no solo estar en el mundial, sino de hacer un gran papel en él, ya que este equipo se acostumbró a ganar, y no sabe lo que es perder hace muchos partidos. La gran pregunta es: ¿a qué se debe este cambio?

Tras largos años de fracasos, se necesitaba un cambio integral, un “Cambio en la Cultura Corporativa”.

1. Elección del líder para la Gestión del Cambio

Muchos años de fracasos al mando de Manuel Burga ameritaban un cambio. Llegó el señor Edwin Oviedo, un empresario exitoso y honesto con buenas intenciones, que supo rodearse de personas que podían aportar a su proyecto, como Juan Carlos Oblitas, Alberto Tejada, entre otras valiosas personas. Luego de una búsqueda ardua, se eligió a un personaje conocido por la afición peruana, Ricardo Gareca, al inicio resistido por no tener experiencia a nivel de selecciones. Sin embargo, con el paso del tiempo se fue ganando el respeto de los jugadores, de la afición y de la prensa. Hoy tiene no solo el 100% de aceptación, sino que está en el corazón de más de 31 millones de peruanos.

2. Planificación estratégica: búsqueda de resultados a largo plazo

El objetivo de corto plazo era hacer el mejor papel posible en las eliminatorias para el Mundial 2018, se sabía que era difícil clasificar pues había que renovar casi todo el equipo y no había tanto tiempo. El verdadero objetivo era clasificar al mundial 2022. Sin embargo, para sorpresa de todos, estamos en el Mundial de Rusia 2018.

3. Identificación de los principales problemas a resolver

  • Ausencia de líder.
  • Baja autoestima, conformismo y falta de disciplina de los jugadores.
  • Prensa poco objetiva, no buscaba construir sino destruir.
  • La falta de confianza de la gente en su selección luego de muchos años de malos resultados.

4. Búsqueda y selección del talento

Como en toda organización, se necesitaban personas con actitud, que a su vez tuvieran las habilidades necesarias y que estén comprometidas con un objetivo común. El universo de jugadores era escaso, por tanto Gareca comenzó a buscar más jugadores, a conocer a todo peruano que esté jugando en algún equipo del Perú y el mundo. Era su primera gran lista de postulantes a un puesto de trabajo en la empresa llamada “Selección Peruana”.

Identificó liderazgos positivos y negativos que existían en el grupo que encontró, y tomó una decisión. Solo se quedó con quienes el consideró que estaban comprometidos con el objetivo, quienes estaban dispuestos a matar por la selección serían parte del proceso.

5. Desarrollo del talento y generación de compromiso

Identificó y potenció las fortalezas de cada jugador, siempre buscando la perfección. Ha sabido sacar lo mejor de cada jugador. Ellos están convencidos de lo que están haciendo y saben que ese es el camino para alcanzar el objetivo, el sueño de millones de peruanos.

6. Trabajo en equipo y reconocimiento. Cometer errores está permitido

Todos los jugadores son iguales, no hay estrellas, nadie es indispensable. Reconoce sus errores públicamente asumiendo su responsabilidad y el éxito se lo atribuye a todo el equipo. Respalda a sus jugadores en situaciones difíciles, de los errores se aprende. Un claro ejemplo es la confianza que le dio al arquero Cáceda contra Ecuador, tras haber sido criticado por un error cometido en el partido con Bolivia. Más reciente aún el caso de nuestro capitán, Paolo Guerrero, a quien Dios ha querido darle la oportunidad de cumplir su sueño de niño de estar con su querido Perú en un mundial de fútbol.

7. Definición de estrategia, puesta en escena y medición de los resultados

Con el personal adecuado y las estrategias definidas, lo que venía era la puesta en escena. Cada partido es una historia diferente, sin embargo, definió una manera de trabajar, un esquema de juego y una identidad. Luego un tema clave: el análisis y evaluación pre y post partido. Lo que no se mide, evalúa y analiza, no se puede mejorar. Gareca siempre tuvo la capacidad de identificar oportunidades de mejora, así como cambiar el rumbo cuando fue necesario. Y ni siquiera cuando la prensa, presionaba por tal o cual jugador se salió de la tranquilidad habitual que caracteriza al profe Gareca, qué duda cabe, un profesional extraordinario, y para quienes lo conocen, un ser humano espectacular.

Reflexión final

Estamos en el mundial y hay que disfrutarlo, pero no debemos conformarnos con eso ya que no vamos a hacer turismo a Rusia, sino a dejar el nombre de nuestro querido Perú muy en alto. No tengo la menor duda que este equipo, donde no hay solo un Guerrero (Paolo), sino 23 guerreros, saldrá a ganar en cada partido. Una selección gestionada como una empresa exitosa, con un líder inspirador, personas 100% comprometidas, con una estrategia bien definida, midiendo y gestionando los resultados.

Hoy, luego de 36 años, estamos en un mundial de fútbol. Soy uno de esos 31 millones de clientes de la selección que hoy está feliz, solamente me queda decir: ¡Gracias selección peruana, profe Gareca, cuerpo técnico y a cada jugador que aportó su granito de arena para lograr el gran objetivo, nos han devuelto la ilusión, el sueño de estar en un mundial ya dejó de ser un sueño, ahora es una realidad!

>LEE: La 'Xperiencia' de organizar un mundial y el impacto de clasificar