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Seis hábitos para empezar el día con una mejor actitud

Aquí tienes seis rutinas matutinas para tener una mejor actitud al iniciar tus labores.

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Publicado 06 de Junio

¿Eres de los que suelen comenzar el día con pocas ganas de levantarse de la cama, luego que suena la alarma? Desde Laborum te ofrecemos unos tips que puedes utilizar para hacer tu mañana más productiva y comiences tu jornada laboral más feliz.

Si estás listo para recuperar tu día, aquí tienes seis rutinas matutinas para tener una mejor actitud al iniciar tus labores. ¿La mejor parte? Cada una solo te tomará un minuto.

1. Para las personas que tienen 5 alarmas y a todas les ponen “Posponer”: Toma Agua

Según The Huffington Post, si presionas muchas veces “posponer” lo único que haces es confundir a tu cuerpo y esto puede afectarte de manera negativa, pues dos o tres horas después te empezarás a sentir cansado. Por ello, en vez de hacer este ejercicio, prueba tomar un vaso con agua para hidratarte y verás cómo te empiezas a activar.

¿No tienes un bidón de agua en tu cuarto? Te recomendamos llenar un vaso con agua y dejarlo en tu mesa de noche antes de dormir para poder tomarlo en la mañana.

2. Para las personas que siempre se despiertan estresadas: Relájate

Sabemos que hoy en día existen aplicaciones, clases y demás que te ayudan a estar relajado, pero no te preocupes, nosotros te enseñamos a aliviar tu estrés sin la necesidad de gastar un sol.

Nuestro método favorito es la respiración “4-7-8”. Tomado de una clase de yoga hindú llamada Pranayana, esta es una forma rápida de aliviar el estrés y relajarse.

¿Cómo hacemos esto?

  • Sopla profundamente como si estuvieras apagando una vela.
  • Ahora respira por la nariz durante 4 segundos al menos.
  • Mantén la respiración por 7 segundos.
  • Bota el aire por 8 segundos.

¡Repítelo por 3 veces!

Puedes hacer esto sentado en tu cama, tomando el desayuno o en el trabajo para mantenerte relajado y sin estrés durante todo el día.

3. Para la persona que siempre se despierta lista para tomar el mundo: ¡Crea una filosofía!

Todos queremos sobresalir en algo. Independientemente de cuál sea tu sueño, debes de aprovechar tu inicio del día para ser ambicioso y concentrarte en lo que deseas lograr.

Por ejemplo, muchas personas se toman un minuto en la cama cuando se despiertan y se dicen a sí mismas: “¡Soy bueno en mi trabajo y este mes seré el mejor de mi equipo!”. Se proyectan y ven cómo sería eso, sintiéndose motivados para comenzar el día con el pie derecho.

4. Para la persona que nunca tiene el día planeado: visualiza tu día perfecto

Este tip lo tomamos prestado de los deportistas olímpicos: Los atletas que se enfocan mentalmente en sus objetivos durante el entrenamiento, tienen más éxito que aquellos que solo se enfocaron en el entrenamiento físico. El hecho de poder visualizar el objetivo del día – que puede ser cerrar un trato, terminar un artículo, hacer una presentación – ayuda a estimular a la mente a realizar esa tarea, por lo que  –  básicamente –  te hace más propenso a tener éxito en tus tareas asignadas, pensando con claridad y tranquilidad.

5. Para la persona que despierta y se siente mal: Sé agradecido

Piensa en las cosas por las que estás agradecido y serás más feliz, así de simple. Un estudio de la Universidad de Manchester hizo que las personas pasaran un par de minutos cada día anotando tres cosas por las cuales estaban agradecidos. Como resultado, cada persona mejoró su calidad de sueño y se sintió en general más feliz.

Por lo tanto, tómate unos minutos para pensar en tres cosas de tu vida por las que estás agradecido todos los días cuando te despiertes y colócalas en un papel. No solo te sentirás mucho mejor, sino que te ayudará a suprimir el estrés.

6. Para la persona que necesita comenzar el día con cafeína: ¡Haz ejercicio!

Hacer ejercicio no solo es salud para tu cuerpo, sino que te da energía para comenzar el día. Un estudio de Stanford indica que algunas personas reemplazaron el café por completo con 30 segundos de ejercicio y observó un aumento de energía, y del funcionamiento cognitivo.

Dedica un tiempo para encontrar una rutina que funcione para ti: podrías hacer 20 flexiones rápidas y 10 sentadillas para que las cosas funcionen. Pero si eso no es lo tuyo, prueba 30 segundos de sentarte en una pared, saltar o dar un rápido paseo por tu casa.

Autor

Laborum
Laborum