Moda-less

¡Hablemos de números, hablemos de tallas!

Aunque pareciera que son cada vez más aceptados los modelos que intentan reivindicar a los cuerpos reales, imponiéndose al patrón femenino de extrema delgadez o cuerpo “perfecto”, todavía hay un camino largo y difícil de recorrer. 

Comparte

Publicado 25 de Julio

¡Recuerda que el concepto de belleza es equilibrio y armonía que provoca sentimientos de bienestar emocional!
¡Recuerda que el concepto de belleza es equilibrio y armonía que provoca sentimientos de bienestar emocional! ¡Hablemos de números, hablemos de tallas!

Es una realidad, sobre todo para las mujeres, que alguna vez en nuestra vida hemos salido del probador de una tienda de ropa un poco decepcionadas. A lo mejor la talla que escogiste no te iba bien y pensaste que tú eras el problema. ¡Pues te cuento que no es así!

>LEE: ¿Cómo salir bien en fotos profesionales?

El tema es que no existen tallas estandarizadas en el mercado, tendríamos que analizarlas según la marca, el corte, el patrón e incluso el modelo de la prenda en cuestión. Incontables veces me he topado con que la talla 28 de una marca puede ser la 32 de otra… ¡Y cuatro tallas de diferencia pueden hacer estragos en nuestras cabecitas en muchas ocasiones!

Según lo que pude investigar, ocurre que algunas marcas adoptan como estrategia de marketing colocar a las prendas tallas inferiores a las que en realidad corresponderían, con el propósito que los clientes se sientan un poquito más delgados. ¿Loco, no?, pero cierto. Es un juego que ataca directamente a nuestro subconsciente. Pero ¿Qué hay detrás de esto?

Según un estudio realizado recientemente en España, casi el 80% de las mujeres no se siente totalmente a gusto con su apariencia física. Y, ojo, que no necesariamente esto tiene que ver con el tema del peso, hay muchos factores, imperceptibles para el ojo humano (salvo el del “afectado”), que pueden estar fastidiando.

Esto responde a uno de los desórdenes psicológicos del siglo XXI, llamado “Trastorno Dismórfico Corporal” (TDC), el cual se define como la preocupación exagerada por los “defectos” de nuestro cuerpo, lo que lleva en muchas ocasiones a buscar modificaciones estéticas, o a una obsesión desmedida por ejercitarnos, o incluso vivir cumpliendo locos regímenes alimenticios y estilos de vida poco saludables, provocando estrés, sufrimiento, y, en mi opinión, un desgaste innecesario de energías.

Aunque pareciera que en estos últimos años son cada vez más aceptados los modelos que intentan reivindicar a los cuerpos reales, imponiéndose frente al patrón femenino de extrema delgadez o cuerpo “perfecto”, todavía hay un camino largo y difícil de recorrer. Marcas como Levi’s, Dove, incluso una reciente publicidad de los almacenes Primark, hasta Forever 21, H&M, Violetta, Asos, entre otras, han desarrollado estrategias que incluyen un abanico importante de tallas, que abarcan distintos tipos de cuerpos.

Ahora, hablando sobre las causas de esta insatisfacción de la imagen corporal, es originada entre otras cosas por el bombardeo de cuerpos “aparentemente” perfectos, que vienen curiosamente acompañados de estilos de vida llenos de gimnasio, viajes, ropa, accesorios y fotos de película (que aun no entiendo quién las toma), en todas las redes sociales que nos dejan atontad@s. Sinceramente creo que nos hace perder perspectiva, porque estas son vidas claramente retocadas, y no solo por un quirófano, filtros o Photoshop, que van minando nuestro subconsciente mediante los cientos de impactos diarios que nosotros mismos consumimos.

Según el Phd James Rosen, psicólogo de la Universidad de Vermont, quien ha elaborado un cuestionario de referencia en trastornos de la imagen corporal, (“Body Dysmorphic Disorder Questionnaire”) es importante autoanalizarnos respondiéndonos preguntas como:

  • ¿No asistí a reuniones sociales porque me sentí mal con mi figura?
  • ¿El comer pastel, dulces u otras cosas con muchas calorías me hizo sentir gord@?
  • ¿Me siento preocupad@ si otras personas me ven gorditos en mi cintura, caderas o estómago?

Ante esto, me pregunto si alguna vez hemos respondido sí a estas preguntas, y si esta fuese la razón por la que dejamos de hacer cosas que nos gustan. Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra “aceptar” significa: “Recibir voluntariamente o sin oposición lo que se da, ofrece o encarga.” Y qué mayor encargo que nosotros mismos, ¿No? Ya que través de nuestra corporalidad no solo nos desarrollamos, sino que dejamos traslucir lo que somos por dentro. Ojo, que no estoy diciendo que no nos preocupemos por nuestra imagen, ya que es necesario hacerlo, tanto a nivel personal como profesional, pero como en todo debemos buscar el equilibrio.

Recuerda que el concepto de belleza es equilibrio y armonía que provoca sentimientos de bienestar emocional. No dejes que la sociedad líquida en unas fotitos en redes sociales te confundan. ¡No todo lo que brilla es oro!

Te recomiendo seguir a estas modelos y actrices que son referentes de belleza y estilo y vienen en porciones generosas. laugh

>LEE: Ilusiones ópticas: ¿Cómo reducir tallas eligiendo el outfit adecuado?