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Ocho lecciones que aprendí tras invertir medio millón de soles en mi empresa

Si eres un(a) emprendedor(a) o estás a punto de convertirte en uno(a), pon estas recomendaciones en práctica cuanto antes y te encontrarás ahorrando.

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Publicado 18 de Octubre

Ocho lecciones que aprendí tras invertir medio millón de soles en mi empresa
Ocho lecciones que aprendí tras invertir medio millón de soles en mi empresa Ocho lecciones que aprendí tras invertir medio millón de soles en mi empresa

¡Hola! A continuación comparto contigo las ocho lecciones más relevantes que he aprendido luego de haber invertido más de medio millón de soles en mi negocio.

Si eres un(a) emprendedor(a) o estás a punto de convertirte en uno(a), ponlas en práctica cuanto antes y te encontrarás ahorrando, no solo decenas de miles de soles, sino años de aprendizaje.

1. Enamórate de tus ideas solo después de que tus clientes lo hayan hecho

Como emprendedores generamos nuevas ideas constantemente, lo cual además de entusiasmarnos nos permite encontrar mejores formas de hacer las cosas. El problema radica cuando dejamos que la motivación nos lleve a ejecutar un proyecto que no tiene una demanda que lo haga rentable. Por ello, antes de invertir una parte considerable de tus recursos, consigue clientes que validen el deseo latente del mercado por tu producto o servicio.

2. Preocúpate por algo treinta días después de que lo necesites

La mayoría de emprendedores suelen preocuparse por situaciones en las cuales aún no han conseguido estar. Nos preocupamos, por ejemplo, por conseguir una oficina sin siquiera tener clientes que nos deseen visitar. O nos preocupamos por tener más equipos de producción cuando aún no hemos recibido órdenes de compra. "Es que lo necesitaré”, "¿Qué pasará si no lo tengo", "¿Y si me lo piden?" suelen ser algunas frases con las cuales excusamos nuestra preocupación. ¿Quieres preocuparte?, primero consigue estar en la solución en la cual tanto temes, luego de treinta días que realmente la necesitas: preocúpate y haz algo al respecto.

3. Renuncia a la administración de tu empresa cuanto antes

Los emprendimientos, en su mayoría, surgen debido el éxito del dueño al brindar un servicio de manera independiente. Desde un dentista que atiende a múltiples pacientes, pasando por un comerciante que tiene un producto demandado hasta un coach reconocido. Por esta razón, en sus inicios, el negocio puede sostenerse con un servicio de calidad de parte del dueño. Para hacer crecer una empresa, sin embargo, se requieren una serie de habilidades adicionales que el emprendedor no necesariamente tiene. Por ello, dedica tus esfuerzos donde mayor valor aportas a tu empresa y permite que la administración de la misma esté a cargo de alguien que tenga las capacidades para hacerlo.

4. Factura, rentabiliza y genera flujo de caja - en ese mismo orden

El primer objetivo que debes tener como emprendedor es facturar. Esto quiere decir, conseguir ventas aún si no logras obtener ganancias a partir de ellas. Hacerlo te mostrará que tu producto es demandado. Cuando has logrado realizar ventas enfócate en rentabilizar el mayor porcentaje posible. Rentabilizar significa que luego de descontar los costos involucrados en tus ventas, aún te quedan ingresos. En este período asegúrate de tomar en cuenta cada uno de tus gastos, incluido tu salario. Suena sencillo, sin embargo, la mayoría de empresarios no tienen claridad sobre el porcentaje de rentabilidad que obtienen de sus ventas. Luego de rentabilizar enfócate en generar flujo de caja: liquidez. Esto significa dinero en tu cuenta bancaria. La liquidez es importante, pues te permitirá afrontar los retos y aprovechar las oportunidades.

5. Utiliza contratos, incluso con tus amistades más cercanas

Uno de los retos que afrontamos los emprendedores en nuestro día es la dificultad para definir claramente lo que ofrecemos, cómo lo hacemos y bajo qué condiciones. Esto es cierto, especialmente porque nuestra necesidad de vender nos lleva a aceptar tratos u ofrecerlos de manera rápida y - casi - sin pensar. Las consecuencias de ello se ven reflejadas durante todo el proceso de servicio en el que el cliente nos puede solicitar más de aquello por lo que está pagando o demandar cambios que aumentan el alcance del servicio, lo que disminuye nuestra rentabilidad o incluso la desaparece. Por esta razón, es importante que utilices contratos que definan con claridad los términos del servicio.

6. Tu facturación será tan grande como tu reputación

"En la tarde te lo envío" es una de las frases que escucho frecuentemente de parte de mis proveedores y a la vez es una de las promesas menos cumplidas. Parece ser que fuera solo un pequeño detalle, sin embargo, decir que haremos algo y no hacerlo va deteriorando nuestra credibilidad. Conforme el nivel de confianza que nuestros clientes tienen en nosotros baja, también lo hacen la cantidad de órdenes de compras. Esto último de por sí es una desventaja, sin embargo, lo más dañino es el efecto negativo que tiene en la percepción que las personas tienen sobre nosotros. Por ello, cumple lo que prometes, ¡Siempre!

7. Desarrolla un sólido equilibrio emocional

Cada empresario es distinto, lo que es similar en nosotros - si embargo - es que nos encontraremos con problemas a lo largo de nuestro emprendimiento. La manera en que reaccionemos frente a ellos determinará el camino que tomaremos. Cuando dejamos que los retos nos detengan, nos estancamos. Cuando encontramos la manera de utilizarlos como insumo para crear algo aún mejor, crecemos. Lo que determina la manera en que afrontamos los retos es nuestra capacidad para manejar el estrés, la ansiedad y la frustración. Por ello, es importante que dediques un tiempo para fortalecer tu equilibrio emocional.

8. Crea una empresa escalable, no un estilo de vida

Probablemente, tres de los deseos más recurrentes de un emprendedor en los últimos años son "trabajar desde cualquier lugar", "ser su propio jefe" y "generar ingresos pasivos". Confirmamos estos deseos en las reacciones que generan las publicaciones de personas viajando por el mundo, usando autos de lujo o visitando restaurantes exóticos. El problema con enfocarnos en el estilo de vida es que dejamos de lado pilares fundamentales en la creación de una empresa escalable, como la definición de un modelo de negocio escalable, la formación de equipos y la sistematización de procesos a partir de una estrategia sólida.

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