Haciendo Negocios

Los "emprendedores de humo" nacen en la emoción y siempre mueren en la crisis

Las acciones del emprendedor de humo se concentran en tomarse selfies grupales, en ponerse cargos rimbombantes y en buscar autógrafos de autores de libros y solo el 20% en buscar ventas.

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Publicado 04 de Abril

“Emprendedores de humo”: preocúpate por vender y no te vuelvas como ellos
“Emprendedores de humo”: preocúpate por vender y no te vuelvas como ellos “Emprendedores de humo”: preocúpate por vender y no te vuelvas como ellos

En muchas ocasiones he escuchado hablar que el Perú es el país de los emprendedores, emprendimiento o que es una tierra de gente pujante.

Solo basta con salir a la calle para encontrarnos con una infinidad de emprendedores que se esfuerzan día a día por salir adelante, muchos de ellos luchan solo para llevarse un pan a la boca; realmente son emprendedores reales, porque sus objetivos están enfocados en la acción absoluta: vender, vender y vender.

Pueden tener un día muy bueno y otros muy malos (crisis), pero siempre están en el mismo lugar y haciendo lo mismo de siempre (“remando”, a veces sin agua).  Algunos le ponen a su negocio “una pequeña dosis” de ambición, de emoción, de visión, de preparación, de aprendizaje constante, de deseo de superación; incluso algunos pisan una universidad y logran alcanzar metas inimaginables. Ejemplos tenemos por cientos en nuestro país.

Cabe mencionar que el énfasis que hago en lo de “pequeña dosis” es para resaltar las actitudes adicionales de los emprendedores de verdad, y que contribuyen al factor determinante de un emprendimiento: La acción de vender, vender y vender. 

Para un mejor entendimiento podemos explicar estas acciones con términos más conocidos. Recurramos al principio de Pareto 80/20: Hay emprendedores cuyas habilidades están basadas en 80% acción (ventas) y 20% de ambición, de emoción, de visión, de preparación, de aprendizaje constante, de deseo de superación y conocimiento; en mi opinión es la proporción clave para tener éxito en un emprendimiento, mientras que otros emprendedores que considero de “humo”  tienen esa proporción a la inversa. 

El 80% de las acciones del emprendedor de humo se concentran fielmente en seguir a supuestos gurús, que con sus palabras les puedan cambiar la vida, en asistir permanentemente a talleres, foros, charlas motivacionales, en hacer ademanes de aliento, en tomarse selfies grupales, en postear todos los días frases motivacionales, en ponerse cargos rimbombantes, en buscar la identidad gráfica más bonita, en hacer cuadros de Excel hasta con macros, en preparar una misión, visión y organigrama, en tomarse fotos con personajes que tienen discursos que nunca hicieron realidad, en pertenecer a grupos de emprendimiento, en invertir miles de soles para escuchar a personajes internacionales y tomarse fotos junto a él, en buscar autógrafos de autores de libros, en capacitar a otros emprendedores, en innovar, etcétera. Y el 20% en buscar ventas.

El emprendimiento de humo desgasta tarde o temprano, es un emprendimiento de patas cortas. Es más, no es emprendimiento. El verdadero emprendedor está enfocado en vender, vender y vender, aunque seas un emprendedor social, concéntrate en vender para poder ayudar.

¡Recuerda, tu 80/20 debe estar en la proporción correcta!